Actualidad
14 abril, 2017

Mientras excombatientes oriundos de Zárate volvieron a pisar Malvinas, aparecen documentos históricos de la guerra

Noticias Zárate Alerta - En medio del viaje que realizaron excombatientes de la ciudad a Malvinas, apareció una carpeta de la Armada contiene anécdotas relatadas por los infantes de Marina. A 35 años del conflicto por Malvinas, surgió una serie de documentos secretos de la Armada Argentina que sería un diario íntimo de la guerra.

Se trata de una carpeta inédita, repleta de sellos «Confidencial» y «Secreto», que reúne centenares de anécdotas relatadas por los infantes de Marina.

Fue una orden directa de Carlos Büsser, entonces jefe del comando naval y líder de la fuerza que desembarcó en las islas el 2 de abril de 1982. A los soldados no les quedó otra que obedecer y se sentaron a escribir historias más o menos graciosas durante e incluso después de la batalla perdida, que dejó 649 argentinos muertos.

Entre los relatos figura uno que a los perros les adjudica poderes para predecir los ataques británicos y otro en el que un oficial detalla cómo cuidaban la limpieza personal, el vino y los cigarrillos mientras peleaban la batalla clave de Monte Longdon.

Clarín procesó los papeles y presenta una producción multimedia que incluye numerosos materiales: facsímiles de los originales y cómo se consiguieron, varios ejemplos de anécdotas, galería de fotos, entrevistas con protagonistas, infografías y línea de tiempo histórica.

Una anécdota

El agua blandita
 

La Fuerza de Desembarco sufrió 2 ásperos temporales mientras navegaba hacia las Malvinas.

De hecho, el mal clima obligó a postergar el Día D: pasó del 1 de abril al 2.

Se padecieron vientos de unos 120 kilómetros por hora y olas de hasta 7 metros. Los barcos se bamboleaban tenebrosamente, con inclinaciones cercanas al tope de 55 grados que marca el rolímetro.

El “Cabo San Antonio”, que llevaba el grueso de la tropa, tuvo que refugiarse en el rumbo de capa y bajó la velocidad a 6 nudos (menos de 11 kilómetros por hora).

Entre los nervios y los vaivenes, casi no se podía descansar: algunos trataban de dormir atados o en el piso. E ir al baño resultaba bastante complicado.

-Era difícil acertar y no te podías mantener sentado…

“Parecía que el casco daba de lleno contra algo sólido”, relató Carlos Büsser, el jefe de los infantes.

-Qué fuerza tiene el mar, eh -le observó un cabo.

-Tenga en cuenta que cada metro cúbico de agua pesa una tonelada. Fíjese el tamaño de las olas y calcule contra cuántas toneladas choca el buque…

-Menos mal que las olas son de agua, que es blandita, ¿no?

(Relato contado a Clarín, por Miguel Pita, el segundo comandante de la Fuerza de Desembarco).

Fuente: Noticias Zárate Alerta
Editó: Noticias Zárate Alerta