Politica
30 diciembre, 2018

“Tarifazo federal”, regalo de fin de año

Como regalo de fin de año, el gobierno anunció los tremendos tarifazos que serán aplicados en los servicios públicos y el transporte en los primeros meses del 2019.

En el caso del gas, el incremento será del 35% en el mes de marzo; en el de la luz, del 43% entre enero y febrero; en el del agua del 48% entre enero y mayo y en caso del transporte el alza promedio alcanzará al 45 por ciento, con el cual llegará al 500% de aumento en los tres años de la administración macrista.

Según lo informado por el ministro de Transporte y megaempresario automotor, Guillermo Dietrich, en el mes de marzo estaremos pagando $18 el boleto de colectivo. También aumentará el subte a $21 y el pasaje de tren en cada uno de sus tramos y distancias.

Se trata de incrementos de hasta el 45 por ciento. En el caso del colectivo, que aumenta un 38% más, este porcentaje se adiciona al 116% de aumento que acumuló en 2018 (en enero pasado se pagaban $6, tras los tarifazos del 2017).

Estos aumentos no se reducen a la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, sino que “el traslado del sistema de financiamiento” a las provincias que se concretó también el día de hoy, implicará el pase automático de los aumentos a esos boletos locales.

De esta manera, la “distorsión” de la que habló el ministro (diferencia de costo de boleto entre AMBA y el interior del país), se equipara para arriba. El “federalismo” que arguyó Dietrich es el del tarifazo a lo largo y a lo ancho del país.

Sobra mencionar que tampoco es cierto que se trataría de un aumento por el costo del mantenimiento de una calidad de servicio, dado que asistimos a un servicio de transporte completamente deficitario en ese terreno, en el que los trabajadores viajamos en pésimas condiciones, ni tampoco de financiar obras de infraestructura, que deberían depender de las empresas. Ninguna de las empresas de servicios presentó las obras realizadas para recibir estos nuevos aumentos en las tarifas que cobran.

Los trabajadores que recibimos aumentos promedio de 30% en nuestros salarios, pagamos tarifas que se encarecieron diez veces más, producto del supuesto recorte de subsidios estatales (que tampoco es tal, dado que se siguen otorgando $650 millones de fondos estatales nacionales para las empresas de transporte) mientras las patronales mantienen sus beneficios, en un sistema de transporte inviable.

En un subte que sufre un colapso absoluto y cuyos trabajadores reclaman aumentos salariales para compensar la inflación y mayores condiciones de seguridad, Benito Roggio fue beneficiado por el Jefe de Gobierno con la renovación de la concesión. Y tendrá un primer aumento del 27% hasta abril del 2019, cuando aún no terminó de aplicarse el anterior.

Prensa Obrera

 

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