Actualidad
7 marzo, 2019

El “Último Primer Día”, la polémica moda que también se instaló en Zárate

Celebrar el “último” comienzo de ciclo lectivo, desde hace algunos años, se transformó en una tradición entre los jóvenes que comienzan a cursar el 5º o 6º año de la secundaria. En la ciudad, esa tendencia se consolidó el año pasado y lo mismo ocurrió en este 2019, por lo que seguramente, cuando usted esté leyendo este artículo, más de un chico asista a la escuela después de una “larga noche”, en la que no faltó el alcohol, protagonista principal en el denominado “Último Primera Día (UPD)”.

Lo informamos el año pasado y volvemos a hacerlo hoy: el UPD se organiza entre quienes comienzan el último año de ciclo lectivo en la escuela secundaria. En una propiedad, alquilada o perteneciente a alguno de los alumnos, se organiza un evento festivo, que incluye comida y abundante bebida alcohólica, tal como si se tratara de un cumpleaños u otra celebración, pero en realidad es la previa del primer día de clases que, para ellos, será el último, teniendo en cuenta que a fin de año culminan la etapa de la secundaria para avanzar en la universitaria. Es polémica, sin dudas, esta iniciativa, porque muchos de los chicos, en lugar de descansar tras la fiesta, deciden concurrir a la escuela, bajo condiciones poco saludables y, en algunos casos, alcoholizados.

Consultadas autoridades escolares al respecto, aseveraron que están al tanto del llamativo evento en base a lo ocurrido años anteriores. Comentaron que hacen un control especial sobre los chicos y al que ven en condiciones “anormales” lo contienen para después comunicar a sus padres de la situación y que regrese con ellos a su casa. “Lo ideal es que no vengan a clases, pero lo hacen con la alegría que a veces les otorga el hecho de ser su último primer día, pero también es para tomar precaución la cantidad de alcohol que consumen”, admitió una de las autoridades consultadas por este diario.

Otra moda que gana terreno entre los estudiantes secundarios es “la presentación del buzo”, prenda distintiva que –desde hace muchos años– es furor entre quienes comienzan el último año de la secundaria. “Al igual que el ‘último primer día’, cuando presentan el buzo también realizan una juntada la noche anterior, con alcohol de por medio. Es una situación preocupante, de la que debemos hacernos cargo todos y principalmente las mamás y papás”, concluyó la misma autoridad escolar.

Para controlar esta situación muchos colegios organizan reuniones entre padres y docentes para poder trabajar en conjunto y contener el consumo de alcohol durante esta fiesta. También se arman “patrullas de padres” que controlan a los chicos en el parque y durante todo el recorrido hasta la puerta de la escuela. Y muchas instituciones deciden que los alumnos pueden festejar todo lo que quieran en la puerta, pero al cruzarla deben hacerlo sin cotillón y con el uniforme. Muchos municipios también se anticiparon a este día festivo con operativos de seguridad, aunque no fue el caso de Zárate.