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21 abril, 2019

Semana Santa de 1987: «Felices Pascuas, la casa está en orden»

Noticias Zárate Alerta - Hace 32 años, el gobierno de Raúl Alfonsín debió enfrentar la crisis militar más importante desde el regreso de la democracia.

Con la convicción de que no hubiese derramamiento de sangre, Raúl Alfonsín fue personalmente a negociar con el líder de los “carapintadas”, Aldo Rico. Voló en helicóptero, sin custodia y sólo acompañado por sus edecanes militares.

Al mismo tiempo, otros dirigentes como el radical Jesús Rodriguez, el peronista Antonio Cafiero y el intransigente Oscar Alende se trasladaron hacia la Escuela de Infantería también en Campo de Mayo, para impedir el avance de la multitud sobre los sublevados.

Regresó unas horas después a la Casa de Gobierno, rodeada de una multitud que había permanecido en Plaza de Mayo a la espera del desenlace. Y ante una marea rugiente y emocionada, Alfonsín reapareció en el balcón y con los brazos en alto pronunció la famosa frase: “Felices Pascuas. La casa está en orden y no hay sangre en la Argentina”.

Anunciaba así el fin del alzamiento “carapintada”. Días después se conocerían las consecuencias de la negociación con los insurrectos: la elevación al Congreso de la Ley de Obediencia Debida, que fue aprobada por mayoría. Había culminado el conflicto. Vendrían otras
insubordinaciones de los “carapintadas” y el debate sobre la impunidad, la correlación de fuerzas en aquella asonada y la continuidad de las instituciones democráticas.

Fuente: Noticias Zárate Alerta
Editó: Noticias Zárate Alerta